domingo, 22 de octubre de 2017

LAS TABLAS ( PORTUGALETE)





Este blog nació hace siete años con una vocación de servicio público, ofrecer a los lectores  una guía de restaurantes donde comer un buen menú del día y de paso premiar - en la medida de mis posibilidades- a esos locales que nos hacen la vida un poco más fácil, que nos permite reponer fuerzas por 10-12 euros, comer sano (o no, según la elección del comensal) y en todo caso convertir una actividad inevitable como es la alimentación en un momento agradable.



Encontrar un restaurante donde comer un buen menú es fácil en las capitales o en zonas rurales pero en localidades intermedias la cosa se complica, ¿cuantas opciones hay en Arrasate, Beasain, Sestao o Portugalete? apenas dos o tres opciones de un buen menú - en casi todos los casos una de ellas en un Batzoki- En esta entrada hablare hoy de Portugalete y de uno de los dos o tres sitios que recomendaría.



El restaurante Las Tablas ofrece por 12  una cocina tradicional, aunque poniéndonos finos podríamos hablar de " cocina de Mercado" o incluso " cocina Km 0", al fin y al cabo de lo que se trata es de ofrecer un menú variado con lo que en cada temporada ofrezca el mercado a un precio razonable.



Había varias opciones de primer plato, ensaladas, puré de calabaza, alubiar rojas... !Quieto alubias rojas!, de segundo aunque me tiraba la costilla de cerdo asada me incline por la opción más sana de la merluza a la plancha, de postre! fuera postres caseros hipercalóricos! piña natura, muy rica por cierto.



No voy a entrar en una descripción de los platos, esta vez creo que las fotos ya dicen todo.



En definitiva, menú variado, bien cocinado y a un precio muy razonable. En un pueblo como Portugalete en que no hay muchas posibilidades de elegir.










jueves, 12 de octubre de 2017

ZUBIBI ( ORDIZIA)



Goieri, Ordizia, tierra de grandes productos, grandes cocinas y claro, grandes gourmets. El resultado es un nivel de exigencia muy alto al que difícilmente sobrevive un mal restaurante.


Zubibi es un ejemplo de ellos, por 11 euros mas IVA son capaces de presentar un menu muy variado, aquí no hay lugar para florituras, platos tradicionales como los que podrias comer en casa. Pencas ( de acelga) rellenas de jamon y queso, acelgas con patatas, bonito con tomate, manitas y oreja de cerdo y como no, estamos en temporada, alubias rojas, que es lo que junto con algo mas exótico para un menu del dia como la perdiz en salsa es lo que contituyo mi menu.


El camarero me preguto si quería berza con las alubias, le dije que si, por las piparras no me pregunto, me las trajo directamente y por ultimo me dijo si quería morcilla. ¿Pregunta trampa?! claro que sí! ¿Porque me lo preguntaría?


- ¿si va con morcilla es otro precio? se me ocurrió preguntar.


- No, se lo digo porque hoy tenemos morcilla y otros días no.


- Ah, (seguía sin entender la pregunta), pues con morcilla claro. Y si hubiera tenido más cosas mejor.


Pero luego me di cuenta que la cuestión tenía su lógica, en Gipuzkoa es costumbre sacar las alubias viudas (sin sacramentos) y solo algunas veces incluye un poco de morcilla, normalmente en un platillo aparte. Esta vez no fue así, en el plato de alubias venia la berza en medio y en el interior la morcilla. Las alubias, de las mejores que he comido en Gipuzcoa, la típica alubia de Tolosa, aunque ahora que lo pienso y dado que estamos hablando de Ordizia, en otro mercado mítico como es el de Gernika a la alubia de Tolosa le llaman Guerniquesa (grano menudo y negro), mientras la que todos conocemos como alubia de Gernika (grano más grande y rojizo) le llaman tolosana. Tal vez por este embrollo, o tal vez no, las alubias del Zubibi aunque eran menudas y de grano muy negro, tenían un caldo denso y un sabor poco " vegetal" típico de las alubias de Gernika. El ‘plato era casi vegano, berza, piparras y alubias, aunque afortunadamente había un trozo de morcilla (de cebolla eso sí) que le daba la gracia de la que carece la cocina vegana.


La que si era vegana era la perdiz que me zampe a continuación, un plato exótico para un menú de 11 euros, pero que por curiosidad había que probar. El problema de la caza es que si las cocinas poco queda muy dura y si la cocinas demasiado queda muy seca. Aquí estaba todo muy equilibrado, suficientemente hecha para estar tierna pero sin resultar demasiado seca, aunque no hay que negarlo, la carne de estos bichos es muy magra y es necesario una buena salsa para poder darle salida, afortunadamente tenía una salsa densa y de potente sabor que acompañaba perfectamente al bicho.


Por poner un pero, el comedor resultaba un poco oscuro, aunque como como observe la mayoría de los comensales preferían comer en la terraza y el jardín, tal vez porque tenían a mano una kupela de sidra sin coste extra, que a mí me supuso 3 euros extra por una botella, 3 euros bien pagados por cierto.


En definitiva que por unos 15 euros comí y bebí más que bien,