jueves, 26 de enero de 2017

TARTUFO ( BERGARA)



Comer un buen menú en Bergara - como en Arrasate- es bastante complicado, hay que salir fuera, a zonas rurales o cercanas a polígonos industriales para comer un menú y con poca esperanza de que sea bueno. Pero no todo está perdido, en Bergara dirección Elgueta está el Restaurante Tartufo y ahí podemos disfrutar de un menú muy recomendable.


Por 12 euros no se puede pedir que te sirvan mero ( que será perca), ni rape ( que será cazón ) pero si productos locales de buena calidad, cocinados con cariño y servidos con un poco de arte y eso en Tartufo lo consiguen.


Comenzando por el servicio, recogeré la descripción que un  famoso bloguero catalan hizo una vez sobre una camarera del restaurante Salegi de Itziar " la chica que me busca mesa, me atiende y me dice lo que hay fuera de la carta es muy vasca. Mucha energía, mucha seguridad y un humor ácido que me deja sin respuesta. Me Encanta". No es que yo tenga nada contra las camareras sudamericanas o rumanas, pero una camarera vasca o con carácter vasco es otra cosa. Nada más entrar mientras intentaba mirar el tablón con el menú, la camarera se puso a borrarlo con un paño " lo borro para que no te ilusiones que algunos platos se han terminau, ya te digo yo lo que hay, vas a comer bien seguro", el mismo tipo de camarera que me dijo en OKELURI de Amurrio " no comas más alubias que no vas a llegar al segundo plato" o en RUPERTO también de Amurrio cuando me dijo " bueno no te has portado nada mal"   contemplando como había atacado las dos fuentes de pescado y carne.


Pero paso a la parte comestible, de lo que a las 3,15 quedaba del menú elegí garbanzos con verduras y pollo relleno de jamón y queso, los platos que te puedes encontrar en muchos menús de 12 euros pero cocinados mucho mejor que en la mayoría de los sitios.


Los garbanzos enteros pero tiernos, cremosos en su interior y con más sabor del que se puede esperar que aporten unas verduras salteadas, el caldo como a mí me gusta, denso pero no turbio. Además - por si quería repetir- me los sirvieron en una fuente como para  tres platos.


El pollo relleno...poco que decir, estaba rico, jugoso y con sabor, una paso más allá frente al típico muslo de pollo asado de muchos menús.


En resumen un buen sitio para comer bien, a gusto y por 12 euros en Bergara.


TARTUFO JATETXEA


Carretera Bergara - Elgueta


















viernes, 20 de enero de 2017

MEATZARI TABERNA ( LA ARBOLEDA)



De América vino el oro y la plata que  disfrutaron  unos pocos, pero vino algo mejor, las alubias, que disfrutamos todos y que mejor sitio para ello que en La Arboleda. Citar este término a un vizcaino - y a muchos turistas- es sinónimo de alubiada. Estos días de fríos polares el cuerpo pide unas buenas alubias, acompañas de guindillas, berza, chorizo, morcilla, costilla y panceta, aunque la verdad en cualquier momento del año se puede sentir la llamada de la Arboleda y desear unas buenas alubias acompañadas de todos sus sacramentos.  Para ello La Arboleda, el poblado minero situado en las alturas de Trapaga es un auténtico Eldorado de las alubias, se pueden disfrutar todos los días del año y en seis o siete restaurantes distintos. Los fines de semana resulta complicado comer si no tienes reserva, pero entre semana no hay tantos agobios y se pueden disfrutar la comida casera en menús por unos 10-12 euros en los no faltan las alubias o el menú alubiada, que en la mayoría de los locales cuesta entre semana 14 euros, bebida y postre aparte.


Aquí he hablado varias veces del mítico SABINA  y del LEON XIII y hoy lo hare de Meatzari Taberna, un local un poco más modesto -de ahí lo de taberna- pero con un menú casero interesante y unas alubias muy ricas.


Con la competencia que hay en La Arboleda no podría sobrevivir un restaurante que sirviera unas malas alubias y lógicamente las que sirven en el Meatzari son muy apetecibles y además  te las sirven en una cantidad más que suficiente, en esto el indicador de calidad o  alubiometro es el número de platos que te comes " estaban buenísimas, me comí tres platos", en el puchero que sirven en el Meatzari no sé si da para eso, pero no quise comprobarlo.


Dando un repaso a todos los componentes, las alubias con buen sabor,  enteras y tiernas, el caldo tiene la densidad perfecta, ni aguado ni con la consistencia de la argamasa, las guindillas pequeñas y sin picor, la berza te la traen frita, lo que hace que mantenga el color y resulte crujiente y refrescante, la morcilla de puerro, muy suave (lo habitual en la zona es la morcilla de arroz) el chorizo, costilla y papada tiernos y con buen sabor, creo que aquí las fotos dicen más que mis palabras.


El restaurante lo atiende una señora con su hijo, lo que me lleva a pensar que el menú casero  por 12 euros es realmente así, espero tener oportunidad de probarlo y que este a la altura del menú alubiada.


 


Por cierto, un gran tirón de orejas a la Real Academia de La Lengua, el término “ alubiada”, aunque parezca, mentira no aparece en el Diccionario de la RAE. ¿ Pero a que se dedica esa gente?


 


MEATZARI TABERNA


Mamerto Allende Kalea, 4,


48520 La Arboleda, Bizkaia















jueves, 19 de enero de 2017

SATELITE T (BILBAO)



Se puede comer una buena hamburguesa en cualquier sitio, pero esto no significa que en cualquier sitio te sirvan una buena hamburguesa, me explicó. No hay que ser una gran cadena internacional de comida rápida (mejor no) o un chef famoso (seguramente  no). Un pequeño local o uno mismo en su casa puede hacer una hamburguesa espectacular y para demostrar mi teoría en este blog pondré frente a frente a Burguet King y Satélite T, comparando dos menús de precio similar. ¿Que no sabe el amable lector que es Satélite T?, ni yo hasta que por medio de EL BLOG DE BORI tuve conocimiento de este local  situado casi bajo el puente de Deusto.


Aunque como se verá, mi entrada es mucho más pochorrosa que la de Bori (incluso en la foto de la hamburguesa), aquí va mi impresión de la comida y con la comparacion.


El local tiene una decoración rompedora, con inspiraciones marinas, como no podía ser de otra forma al estar situado frente a la Ría, paredes cubiertas por cajas de embalaje y los costados de un contenedor, barandillas  idénticas que las que bordean la ría, buena música y unos camareros simpáticos y eficientes... aunque parece que acaben de salir de la película Resacon en Deusto, pero bueno, nadie es perfecto. EL ambiente es informal y seguro que es un lugar frecuentado por alumnos y profesores de la cercana Universidad de Deusto.


Respecto a las hamburguesas !sorpresa! no eran todas de vacuno con diferentes tipo de complementos como me esperaba, solo una contenía carne de vacuno ( la tijuana), las otras eran de atún, quínoa, ibérica, pollo o cerdo.


Contra toda lógica, tratándose de mi primera visita, elegí la de "atún fresco marinado, mezclum, salsa limón-soja y wakame" que era además la más cara, 7,80, venía con patatas gajo y pedí una cerveza, el menú en total fueron 9,90. La alternativa de Burguer King fue la Doble king Steakhouse grande con extra de carne, es decir cebolla, tomate huevo, tres hamburguesas y queso chedar, además de un botellín de agua y ensalada, por un total de 9,95.


La primera hamburguesa es la de la conocida multinacional y aunque no se parece casi nada a la que muestran en la publicidad ( verdadero insulto a la inteligencia), el aspecto es interesante, respecto a sabores y texturas... bueno quien no ha comido una de estas.


De la que si hablare mas es de la de Satelite T, que contrasta con la anterior, para bien claro, carne muy jugosa, con sabor, bien sazonada y con un pan firme pero sin resultar duro lo que supone una perfecta integración del continente con el contenido, con lo que se cumple una regla básica: ni se desintegra el pan mientras comes la hamburguesa, ni resulta demasiado duro y el contenido termina huyendo  del pan.


En Satélite T tienen además de la carta un menú del día, que por el aspecto de los platos puede ser interesante,  desgraciadamente en el restaurante no deben disponer de  impresora, una lástima porque así el camarero no tendría que venir y cantarte los platos que llevaba escritos en una libretita o incluso podían dejarte una carta que no estuviera deteriorada y con manchas de huevo como me  ocurrió a mi.












 
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