miércoles, 28 de diciembre de 2016

NATXOS ( VITORIA-GASTEIZ)



Agua panela, sopa de patacones y arroz colorado, no, no estoy en Ecuador pero podría ser. El caso es que no tenía mucho tiempo para comer, había pensado acercarme al ERKIAGA, pero mirando el GPS calcule que serán unos 12 minutos andando a una temperatura de 6 grados y lloviendo, así  que opte por buscar un sitio más cercano, la zona no prometía mucho así que en el primer sitio que encontré un cartel de menú me metí. NATXOS resulto ser un restaurante ecuatoriano, aunque nada lo hacía ver en la decoración.


Me atendió una camarera muy simpática que mediante una Tablet me mostro los platos que componían el menú- en el resto de mesas había una carta con fotos como en algunos chinos- la verdad es que se agradece la iniciativa, para los nativos -de ecuador- que comían en las mesas próximas seguramente no hiciera falta pero a mí me resulto útil, un detalle.
Ya que estaba allí opte por pedir los platos que me parecieron más “exóticos”: Sopa de Patacones, Arroz colorado y para beber agua panela. De postre me tentó el arroz con leche o el pastel de coco, pero después de los dos primeros platos solo pude con una mandarina.
El agua panela, es agua con limón y azúcar de caña, esta rica pero para una comida resulta un poco empalagosa.
La sopa de patacones tiene eso, patacones, que son rodajas de plátano verde frito (no es dulce), pero además lleva  costilla de cerdo, maíz, patata, verduras, yuca…todo con un agradable sabor a curry. Junto al bol de sopa había un cuarto de limón que no use y en la mesa junto con dos frascos de aceite y vinagre un recipiente con una salsa de color rojo que seguramente sería picante y tampoco probé. Vamos un plato contundente, tan bueno para cruzar los Andes como para aguantar un día invernal en Vitoria.
Si el primer plato fue casi un menú en sí mismo, el segundo no se quedaba atrás, el Arroz colorado, era un gran plato de arroz- granos menudos y muy sueltos- con trozos de salchicha, plátano frito, costilla, rodajas de huevo…
El arroz en si estaba muy bien cocinado pero no pude ni con la mitad.
De postre como dije. Había pensado seguir profundizando en la cocina ecuatoriana, pero la verdad es que no podía más y opte por una mandarina, me la pelaron, que también es un detalle.
En resumen, comida ecuatoriana casera, abundante y  contundente  por solo 10,50. Una experiencia.
NATXOS
Domingo Beltran 45 Vitoria-Gasteiz
TF: 943042268


 








ARENALDE O COMIENDO POR AMURRIO ( AMURRIO)


Mi intención inicial era hablar del menú del día del restaurante Arenalde en Amurrio, pero echando la vista atrás recuerdo haber comido menús en al menos siete restaurantes de dicho pueblo.

Así que por una vez y sirviendo de precedente hare una clasificación, no por calidad -ya que solo hablo de aquellos restaurantes en que he comido un buen menú- sino por su carácter mas o menos popular. Puesto que hay muchos blog y páginas dedicadas a la gastronomía con clasificaciones supuestamente "objetivas" aquí va la mía, tan objetiva como aquellas. Así que pondré en marcha el Corbatometro: índice que mide el carácter más o menos "popular" de un sitio a partir del número de corbatas que se pueden encontrar:



1.-ARENALDE

2.-EL REFOR.

3.-DANI

4.-REMIGIO

5.-OKELURI

6.- IARRITU SAGARDOTEGIA



El menú del día tiene un precio muy similar en todos, salvo el IARRITU que aunque es último en el corbatometro, al tratarse de una sidrería el menú es lógicamente de precio más elevado.



Respecto al Arenalde, líder de la clasificación y protagonista de esta entrada decir que es el restaurante más formal. Situado en un precioso caserío vasco perfectamente restaurado, es protagonista de buena parte de las bodas del Valle de Ayala. Se come muy bien a la carta y también dispone de un menú del día por un precio de 13 euros. Camareras con traje típico vasco, comedor elegante y mesas con mantel y servilleta de tela, que siempre hacen la comida más agradable.

Comí guisado de lentejas, atún encebollado y cuajada dentro de un menú de comida tradicional.

Los platos no daban mucho margen a florituras, las lentejas estaban bien guisadas, con el buen sabor que le aportaba el chorizo y el atún estaba en su punto, por comentar, últimamente se ve mucho en los menús del día, supongo que por alguna razón ha bajado de precio.

En definitiva un menú más  que correcto  con un ambiente y servicio muy agradables.
www.arenaldemaitea.com




LANDETA SAGARDOTEGIA ( AZPEITIA)



De joven o de viejo he ahi la cuestión. Este dilema casi hammletiano te lo puedes plantear si hablas con un argentino, para sus asados prefieren la carne de ternera - impresionante calidad la del ganado argentino- mientras que casi desprecian nuestra carne de " vaca vieja", carne podrida como me dijo un bloguero argentino, en fin, para gustos.


El caso en que en un rincón de Euskal Herria tienen resuelta la cuestión, se valora lo mismo la chuleta " de joven" como la "de viejo', ya que las dos opciones - al mismo precio- se pueden encontrar en los restaurantes de la zona de Azpeitia y Azkoitia.


Hoy el destino me llevó a LANDETA SAGARDOTEGIA, hay un menú del día de 10 euros donde me llamó la atención el corzo guisado, pero al final opte por el menú de sidrería en versión reducida, sin bacalao con pimientos, ni nueces y también con precio reducido ya que con café me costó 21 euros.


El restaurante dispone de tres ambientes (que fino me ha quedado): la barra y sus mesas, el comedor formal con decoración y mobiliario tradicional, manteles de algodón blanco y servilletas salmón y al fondo el comedor de sidrería, mesas corridas sin mantel, servilletas de cuadros rojos y blancos (como debe ser) y las kupelas para poder uno mismo escanciarse la sidra, que también las puedes usar si estas en el comedor formal.


El menú reducido constaba de tortilla de bacalao, chuleta, queso con membrillo y sidra sin límite.


La tortilla espectacular, buen tamaño, jugosa y con un bacalao de muy buena calidad, en la foto de la "disección" de la tortilla se puede apreciar.


La chuleta de viejo, muy bien de sabor, aunque claro en estos casos el tamaño si importa y para ir a una sidrería es mejor ir acompañado por aquello de que compartir una chuleta grande siempre sale mejor.


El problema la sidra... me sonaba Landeta de haberla tomado embotellada en algún otro sitio y por eso me anime a entrar, sobre todo por la sidra.... pero no estaba buena... estaba espectacular. Un toque ácido y refrescante pero también un matiz  afrutada, un equilibrio perfecto, al menos para mí.











CASA SABINA -EL MENU DEL DIA ( LA ARBOLEDA)



No es la  primera ni la segunda vez que hablo de Casa Sabina en La Arboleda, pero esta vez no hablare ( solo) de sus alubias, sino del menú del día que ofrecen entre semana por el módico precio de 10 euros.


Comida tradicional en la que por supuesto no pueden faltar las alubias, aunque sin todos los sacramentos que la acompañan en el menú de Alubiada. Pedí de primero alubias - como no- y de segundo bacalao frito, de postre cuajada.


Las alubias buenas, lógico tratándose de Sabina y de La Arboleda, aunque las he comido mejores. Alubias enteras, tiernas, caldo espeso y de buen sabor, un poco de panceta y chorizo para darle alegría, guindillas por supuesto, un plato que se comía a gusto, tanto que tuve que pedirle que me retirar la fuente para evitar tentaciones.


De segundo el bacalao, lo mejor de la comida, que es mucho decir tratándose de un modesto menú de 10 euros y comparándolo con las alubias, el plato estrella de la casa. Una base de patata panadera crujiente, sobre ella un taco de bacalao frito de unos dos dedos de grosor de muy buena calidad, cubierto todo con una piperada con langostinos que me recordaba el sabor de la salsa americana, plato no muy complicado pero con todos sus elementos en su punto.


De postre cuajada, de oveja por supuesto.


Todo por 10 euros (entre semana), en un comedor tranquilo, con servilleta y mantel de algodón de un blanco inmaculado y un servicio atento y agradable, que más se puede pedir.









RESTAURANTE SIDRERIA EL HORREO ( VITORIA -GASTEIZ)



Primero divise una bandera asturiana, luego un hórreo ¿Un hórreo asturiano en Vitoria?, tenía que ser un restaurante y efectivamente eso era o mejor dicho un centro asturiano. Por su situación, al borde de un  parking en el barrio de Lakua y por su forma, un gran pabellón de madera, tenía un aire a restaurante de carretera. Me acerque a la entrada, disponia de carta, menú del día por 12 euros y menú hórreo, este ultimo mínimo dos personas,  lógico ya que es la forma de poder servir una chuleta de buen tamaño que como vi a unos comensales, tenía muy buena pinta. Iba solo así que opte por el menú del día: alubias blancas, carne guisada y cuajada. El menú no daba pie a muchas florituras, comida casera bien preparada y en cantidad más que suficiente.


Vamos que esta entrada no propone una “experiencia gastronómica” sino que  es más bien de "servicio público": un sitio amplio donde dan bien de comer a un precio razonable y junto a un inmenso parking a la entrada de Vitoria. Por cierto, antes del parking la zona me imagino que ser un campo de cultivo, menos mal que lo taparon, en una ciudad tan "verde" como Vitoria ya serian demasiadas zonas verdes...







EL PERRO CHICO ( BILBAO)




Cuando repaso las estadísticas del Blog me quedo un poco sorprendido. Ya han pasado cinco años desde que comencé con unas "telegráficas" crónicas de menús del día, con el tiempo los relatos se han ido alargando, al tiempo que se acumulaban las entradas y las visitas, hasta romper en Marzo la barrera de diez mil mensuales. 


Pero se preguntará el " amable lector" ¿qué tiene que ver todo esto con El Perro Chico?. Pues el tema es  que cuando después de una intensa jornada laboral llega la hora de comer te preguntas ¿cómo en un sitio nuevo para ver si merece la pena meterlo en el blog o como en El Perro Chico ?. ¿Intentó meter más leña a la caldera para seguir calentando las estadísticas o como en el - para mí - mejor menú del día de Bilbao? ! Cuidado que para un bilbaíno decir esto es más de lo que parece!


Pues aquí estoy, en El Perro Chico.


Desde el comedor se ve Bilbao, que ya para empezar es mucho. Cuando reformaron el local- es un decir- tuvieron el acierto de dejar los ventanales despejados, lo que permite que la luz inunde el comedor. Los techos son altísimos lo que ayuda -aunque el comedor este lleno- a mitigar el ruido de la sala. La decoración minimalista, no tiene mantel - detalle que no me gusta- y el agua es del grifo, no importa, el agua de Bilbao es más que buena. El menú no es demasiado variado, pero lo que cocinan lo hacen - como todo- con mucho gusto. El personal, muy atento y con ganas de agradar ( quiero pensar que no se debía a que me estaban viendo escribir esta entrada)


Cocina con toques de autor, platos vistosos y perfectamente elaborados, el punto de los platos de pescado espectacular.


Esta vez opte por dos primeros, repetí el arroz con algas y me llamó la atencion el guiso de alubias rojas. 


El arroz -como siempre-  en su punto y con el brutal sabor a mar que le aportan las algas y los mejillones de roca, un plato sencillo si lo sabes hacer bien.


De segundo las alubias rojas, la falta de "txitxa" me produjo  una cierta aprensión pero a medida que metía la cuchara le iba cogiendo gusto al guiso. Me recordaron a las del Frontón en Tolosa pero más ricas, seguramente por el sofrito de verduras que las acompañaban. Menudas, oscuras, enteras y tiernas, el caldo más claro que las que suelo comer - seguramente por falta del elemento cárnico- . Muy ricas y muy sanas.


La macedonia, un postre muy fácil si lo sacas directamente de un bote, pero en El Perro Chico, dentro de la sencillez del plato, tratan de superarse: frutas naturales, picado fino, contrates de colores y texturas, el crujiente de la manzana verde y el dulzor de la piña y entre ellos la explosión de sabor de una hojita de menta. El caldo no es un vulgar almíbar, según me dijo la camarera era un secreto del chef, note un toque de licor que no pude identificar.... bueno tal vez me he excedido con la descripción de la macedonia pero no soy objetivo con este local, como nadie lo es por otra parte.


Después de todo esto se preguntará el lector  porqué es el mejor sitio de Bilbao para comer un menú....pues porque lo digo yo.



 





ARGINDEGI OSTATUA ( EZKIO)



Dispone de su propia huerta, se suministra de productores locales, es un ejemplo de cocina de temporada y cocina km 0. Pero no, no estoy hablando de un famoso ecochef, estoy hablando de Josu Landa el cocinero propietario de Argindegi Ostatu y practica el slow food de forma natural, se suministra de su huerta y compra productos a los mismos vecinos que luego serán sus clientes.


Argindegi Ostatua sigue un modelo de establecimiento muy presente en pequeños pueblos de Gipuzkoa y el pirineo navarro, un sitio donde se da "de comer" y " de beber", un punto de encuentro y lugar de celebraciones en localidades en que la población suele estar dispersa.


Para los responsables del Ostatu este más que un negocio es una forma de vida. Un lugar en el que desarrollar su trabajo al tiempo que se da un servicio al pueblo y siempre sin las prisas de una gran ciudad.


En el caso de Argindegi Ostatua la cocina va a tono con su clientela, " al casero no le gusta el plato grande con ración pequeña", como le escuche a la camarera hablando con unos clientes. Se trata de platos tradicionales (ver carta) con el punto que le da Josu.


La carta se reserva para los fines de semana y el resto de días disponen de menú del día a 11 euros. Comí ensalada de tomate con verdel marinado, hígado encebollado y pastel de queso.


El primer plato sencillo y rico, los tomates no era de casa claro, estamos en Abril, pero estaban buenos. Recuerdo una ensalada mixta que comí un verano SAKA JATETXEA en Itziar, espectacular el color y sabor (la huerta se veía desde la terraza en que comí).


El hígado encebollado o lo comes en casa o en un establecimiento de mucha confianza, este me la dio y acerté, muy fresco y jugoso,  muy bien acompañado con una cebolla pochada y unas patatas crujientes.


El pastel de queso, como el resto de postres era casero, creo que la foto lo dice todo.
ARGINDEGI OSTATUA
EZKIO-ITSASO  ( GIPUZKOA) TF: 943720267









BITTOR ( ATAUN)

Alubias, carne, patatas y leche de oveja, con eso y muy poco mas se puede comer muy a gusto, al menos en el Bittor de Ataun. Supongo que  cuando hace miles de años un hombre prehistorico - llevado por el hambre- cogio un pedazo de carne que se habia caido al fuego y se la llevo a la boca, a la vez que quitaba el hambre habia descubierto la gastronomia. Con el tiempo se ha ido complicando, nuevas tecnicas, nuevos ingredientes !que seria de la cocina vasca sin patatas, pimientos, tomates o alubias traidas del otro lado del oceano! el resultado es una riqueza gastronomica casi infinita tanto en ingredientes como en tecnicas. Pero muchas veces lo que queremos en una cocina sencilla, con buenos ingredientes y bien cocinados. Este es el caso de Bittor en Ataun, comi alubias rojas , filete con patatas y cuajada, de oveja por supuesto. Bittor es uno de estos sitos que practican el Slow Food o gastronomia KM 0 sin saberlo, cocina de temporada e ingredientes de las proximidades, todo por 11 euros.



HOSPEDERIA DE ARANZAZU






En 1627 Joanes, un antepasado mío pedía en su testamento " demando que luego que yo muriere con  la mayor  brevedad possible se me digan dos missas en el  convento de nuestra señora de Aranzazu y se pague la  limosna acostumbrada, dos rreales  por cada missa”

Hoy 389 años después Aranzazu, aun sin ese significado especial que pueda tener para mí,  sigue siendo un lugar mágico, un paisaje espectacular   y una arquitectura en su momento rompedora en la que intervinieron maestros como Oteiza, Chillida, Basterretxea o Saiz de Oiza, hacen de Aranzazu un lugar merecedor de ser visitado. Pero si además después de un paseo por el monte podemos encontrar un lugar donde comer “con fundamento” el plan será perfecto, hay varios sitios entre el monasterio y el núcleo urbano de Oñati. Hoy hablare del menú de la hosteria de Aranzazu. Cocina tradicional vasca, buena materia prima y un comedor con unas vistas espectaculares.

Comí un menú de 15 euros:  pochas, entrecot y cuajada, mas simple imposible. El primer plato espectacular por su sabor, con las pochas enteras pero muy tiernas, no es época de pochas precisamente por lo que las que comí tenían que ser congeladas o de bote, aun así, nunca las he comido tan buenas y eso que no tenían rastro de proteínas que le pudieran dar un poco de alegría al plato.

De segundo entrecot a la parrilla, más que bueno teniendo en cuenta el precio del menú, buen sabor, carne tierna y en su punto como se ve en la foto (para mi gusto claro). Cuando comía la carne me vino a la cabeza una " experiencia gastronómica" vivida días antes en una localidad castellana.Me habían hablado muy bien del sitio donde fuimos a cenar y de la chuleta " de Oyarzun" que allí servian, pero lo que no me habían advertido de que te la servían " a la piedra" que para mí es la forma más segura de estropear una buena carne. Como se verá en la foto la chuleta tenía muy buena pinta, unos pieza de más de un kilo, tres dedos de grosor, apenas sellada la superficie de la carne y luego cuidadosamente cortada en filetes de unos 5 milímetros de grosos. La carne tan poco hecha y tan bien cortada estaba como es normal fría, el resultado de pasar los filetes por la planta fue una carne más cocida que asada. Una lástima que una chuleta que podía haber estado muy buena a la parrilla me resultara mucho menos agradable que el modesto entrecot de la Hospederia de Aranzazu. 










BATZOKI DE SESTAO ( SESTAO)



Hay localidades en las que es muy complicado comer un menú del día decente. Entre las capitales o municipios de un tamaño medio o alto como Getxo o Barakaldo y los municipios pequeños o zonas rurales en que también hay muchas opciones de menú (espectacular el caso de Oyarzun) hay una especie de desierto gastronómico en los que es complicado encontrar nada interesante. Pueblos como Renteria, Arrasate, Ermua y similares tiene una oferta raquítica o inexistente. Es como si toda la oferta gastronómica se concentrara en dos polos opuesto y en el medio no quedara nada.  Por eso hoy con la vocación de servicio público que caracteriza a este Blog me referiré a un restaurante que da un menú más que digno en una localidad como Sestao en la que resulta complicado (si me equivoco estoy encantado de recibir sugerencias) encontrar buenos menús.


Se trata del Batzoki de Sestao, sin entrar en connotaciones políticas - para el que no lo sepa un Batzoki es una sede del PNV- los batzokis son un punto de referencia de muchas localidades en cuanto a poder degustar un buen menú. Así que en caso de necesidad siempre son una apuesta segura allí donde estemos.
El menú es variado, comida casera sin muchas pretensiones, bien cocinada y presentada con gusto.
Por 11 euros comí ensalada mixta, gallo y pastel de queso, las fotos lo dicen todo.
BATZOKI DE SESTAO
IPARRAGUIRRE 2




ODELA ( VITORIA-GAZTEIZ)




Hay restaurantes en que falla lo fundamental, la cocina; en otros el problema es el servicio o la sala, en esto he aguantado de todo: mucho frio, mucho calor, malos olores, ruido, recuerdo un sitio en Bergara-no diré el nombre-en que la música Heavy era insoportable, tanto por el volumen como por la calidad, además hacia frio y al estar cerca del rio, humedad.


Pero en el caso del restaurante ODELA lo que fallaba era lo menos importante: la apariencia del local y del menú. Cuando pase por delante  casi ni me di cuenta de que era un restaurante, una fachada demasiado discreta, con unas ventanas tan pequeñas que no dejaban distinguir el interior, el nombre un poco anodino, que podía ser peor, recuerdo uno de nombre Restaurante 1 estrella que ya directamente daba ganas de no entrar, en este caso quizás en lugar de ODELA, a lo mejor sería más atractivo un nombre como LA CUCHARA DE ADELA, por ejemplo.  Luego está el tema del menú, que digo yo que sin mentir se le puede poner un poco de “literatura” a los platos para hacerlos más atractivos; no digo llamar mero a la perca- ni rape al cazón que también lo he visto- pero, teniendo en cuenta lo que luego comí, como estaba presentado y cocinado se merecía un poco más de fantasía en la descripción de los platos.


El caso es que fijándome en lo aparente estuve a punto de no entrar, pero era tarde, treinta grados en la calle y no tenía ni tiempo ni ganas de buscar más, así que me metí en Odela .


Nada más entrar mi impresión empezó a cambiar: un local decorado con mucho gusto, temperatura perfecta, música ambiental agradable, falta de ruidos y olores -el que la cocina este a distinto nivel que el comedor ayuda- el servicio atento y rápido y los platos por encima de lo que prometía el nombre. El personal muy atento y agradable.


Comí ensalada campera, solomillo de cerdo en salsa de queso  y pantxineta.


La ensalada campera era eso, pero mejor, una buena presentación para una combinación de lechuga, espinacas y recula acompañada de bonito, pimiento y patata cocida, es decir ensalada campera, aunque si le ponen un nombre con algo más de fantasía habría resultado un menú más atractivo.


El solomillo ce cerdo, tampoco era lo que esperaba, era mucho mejor, podía haberse llamado " tataki de solomillo a las dos salsas" pues esa era la elaboración, rebozado, sellado por fuera y con el interior rosado, fileteado y sobre una salsa de queso que dejaba ver debajo otra de perejil, la presentación perfecta, solo faltaba que encima estuviera caliente....  y lo estaba. Un plato muy resultón para un menú de 12 euros.


De postre pantxineta con chocolate, me arriesgue un poco, lo normal en estos casos es que el hojaldre estuviera apelmazado, pero no estaba crujiente, muy rico.


El restaurante Odela pasa un poco desapercibido, pero es fácil de encontrar, junto a la entrada del Parking ( que tambien es interesante el dato) del Hospital de San Jose, en Domingo Beltrán 10.