lunes, 21 de noviembre de 2016

VEGANOS Y TORTURA ANIMAL






Tengo una mascota vegana, le gusta el heno, las zanahorias, la lechuga (mucho), el diente de león (se vuelve local con las flores), le debería gustar el pimiento pero ahí es muy selectiva, solo los pimientos rojos, los verdes ni los toca, también come pienso, pero ahí rebusca con el moro hasta sacar lo que le gusta y deja lo demás. 

 Mi mascota es una cobaya, alguna vez he intentado darle carne (trocitos de jamón) por saber si -como las ratas- era omnívora, pero no, es vegana estricta y como se ve muy selectiva con la comida.

Esto me lleva a reflexionar sobre aquellas mascotas que siendo carnívoras por una cuestión fisiológica, sus dueños les imponen una dieta vegana.

 Respeto a las personas que por una cuestión ideológica deja de comer carne o pescado, huevos o incluso miel, aunque en esto último, pienso que si no existieran apicultores que cuiden a las abejas ¿quién se encargaría de politizar las plantas que comen los veganos?. La razón de esta restricción en la dieta no tiene como fin  mejor  su salud (aunque algunos acaban creyéndoselo), sino porque ser omnívoro  supone matar un animal.

Aquí surge la paradoja del respeto a los animales, no se trata de salvar vidas animales (esos animales no existirían si no son criados por nosotros) , parece ser que el único objetivo es evitar el sufrimiento de los mismos.

Pero ¿qué  mayor sufrimiento que privar durante toda su vida a un perro o un gato de los alimentos que les gustan y obligarles a mantener una dieta vegana?

No se puede hablar de derechos de los animales y luego por satisfacer tu deseo de tener una mascota obligarla durante toda su vida a comer lo que no le gusta o morir de hambre.

Ya que muchas veces se mantienen a las mascotas en espacios reducidos, se les impide mantener relaciones sexuales ( cuando no se les esteriliza) e incluso se les obliga a llevar ropa ridícula, por lo menos –si es que queremos a nuestras mascotas- vamos a darles la satisfacción de dejarles comer lo que les guste.






EL LUSITANO ( VITORIA-GASTEIZ)

 
Hablar de Betoño es hablar de industria y donde hay industria hay restaurantes, para los de mono azul y para los de cuello blanco. Uno de ellos es El LUSITANO, inspiración portuguesa en un menú variado (entre lo que lees y los platos que ves pasar es difícil decidirse), económico ( 11 e) y con unas raciones tremendas. Comida casera y rica que desde luego no te dejará con hambre.


De primero comí un Arroz de ternera a la LUSITANO. Un arroz caldoso de carne, setas, niscalos, alubias...creo que no me dejo nada. Muy buen sabor y el arroz en su punto, aunque una ración tan grande daba un poco de miedo. Con la mitad y en un plato diferente el resultad habría sido más atractivo, porque eso de que se come con los ojos suele ser verdad.


De segundo bacalao asado, un lomo de buen tamaño de bacalao fresco, jugoso pero bien hecho por dentro.


En resumen, un sitio del que es imposible salir con hambre, por el tamaño de las raciones y por lo bien que cocinan.






miércoles, 9 de noviembre de 2016

PAPRIKA ( VITORIA-GASTEIZ)



Gracias al Plan de Movilidad Sostenible y Espacio Público del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz he podido descubrir hoy un local muy interesante. Me explicaré y de paso ahorrare alguna multa a los innumerables lectores de este blog: a la hora de aparcar en Vitoria en la calle hay tres tipos de zonas, blanca para el aparcamiento libre, verde para el aparcamiento de residentes y azul para el aparcamiento de no residentes. En las zonas verde y azul se paga por aparcar. La primera vez te suele caer una multa: como parecería lógico en la misma zona no se combinan aparcamientos de residentes y no residentes, por ejemplo, en la zona de Olarizu todo es verde, por lo que aparcas, sacas el ticket y luego recibes una multa por aparcar en zona de residentes sin serlo, conclusión, lo mejor es aparcar en un estacionamiento subterráneo y andar.


Gracias a esto y después de media hora intentando aparcar termine en el parking de Dendaraba, hambriento y con urgencia para buscar un servicio...así que me dirigí a un bar que hay en una de las entradas al centro comercial, el Paprika.


En principio no era mi intención comer allí, no tenían menú, pero sí una carta de picoteo (ensaladas, bocadillos, hamburguesas...), al fondo había un pequeño comedor y ahí me metí.


Tenía dudas entre la hamburguesa y la ensalada Cesar, la duda me la aclaró la camarera, que con una sonrisa me sugirió la hamburguesa.


Menuda hamburguesa! todas tenían el mismo precio 6,70 y la misma cantidad de carne, elegí la americana ( que mejor día), pan tostado, lechuga aliñada, tomate, carne de vacuno ( 200gr), queso chedar, bacon y aros de cebolla roja. La foto que aparece a continuación podría servir para un anuncio de una famosa cadena de hamburguesas, la diferencia básica es que lo que luego te sirven en esas cadenas no se parece a la foto del anuncio y lo que comí yo era la hamburguesa de la foto.


Poco hay que añadir, la foto lo dice todo, tal vez la próxima vez pida la carne poco hecha, pero como me la sacaron también estaba muy rica.


Una recomendación, aunque te incluyen cubiertos una hamburguesa así se merece comerla con las manos, estaba para chuparse los dedos, que es lo que finalmente hice.


BAR RESTAURANTE PAPRIKA
Bake Kalea 5 Vitoria-Gasteiz
Entrada Dendaraba