viernes, 18 de diciembre de 2015

LA MALOKA ( MUSKIZ)



Cuando lo primero que dices de un local es  "estoy en un sitio maravilloso"," " tiene unas vistas espectaculares"  es que algo falla, que lo principal que es la comida no está a la altura, pero es que en el caso de La Maloka es prácticamente imposible que esté a la altura del entorno. Un sitio que está sobre la propia playa de La Arena con un ventanal enorme del que se divisa a la playa y el mar, que cuando hay  temporal prácticamente las olas saltar sobre sobre la mesa... pues es difícil empezar hablando de la comida.


Pues eso es lo que ocurre con La Maloka, un local de comida rápida con ambiente surfero, terraza en verano y una buena barra todo el año, un comedor con vistas al mar que a la noche se ilumina con un techo lleno de lucecitas que crean un ambiente muy especial.


Pero todavía no he hablado de la comida, pues diría que tiene un nivel aceptable, sin tirar cohetes, tiene una oferta muy variada de platos combinados más que generosos, pizzas caseras, hamburguesas y picoteo variado.


En resumen, un sitio especial en el que lo mismo puedes ir después de un día de playa a tomar un plato combinado  que una noche de invierno a tomar una copa.





LA MALOKA (Playa de la Arena, Ciervana - Zierbena)





ARTZEGI JATETXEA ( ZIGOITIA-GOPEGI)

Tenía un poco de prisa y me conformaba con comer algun pincho, pero cuando vi en la pizarra tras la barra del ARTZEGI " hamburguesa de jabalí 7 euros" me pico la curiosidad. ¿Tendrían entre semana? ¿Cómo serían? La carne de jabalí es muy magra y tal vez estuviera demasiado seca. 
Tenia una buena experiencia con las hamburguesas "rurales" despues de la que comi en SORAN ETXEA de Leitz-Gatzaga, asi que como la mejor forma de evitar una tentación es cayendo en ella, la pedí.
Al poco tiempo me trajeron una tremenda hamburguesa, pan crujiente, lechuga, queso, bacon y una pieza de carne de dos dedos de grosor y no menos de 250 gramos.
El sabor intenso ( la carne de jabalí es para paladares entrenados)  y muy jugosa, más de lo que me esperaba. El secreto, como me entere después es que la carne la pican en el mismo restaurante y le añaden un poco de papada del propio bicho. El resultado espectacular.
Un plato que un restaurante fino de alguna capital costaria el doble y aqui se puede degustar por un precio muy razonable, aunque claro, hay que llegar hasta Gopegi.
Artzegi Jatetxea tambien dispone de un menu muy decente por 12 euros y otro especial por 24.
ARTZEGI JATETXEA
Amaiur 1 ZIGOITIA-GOPEGI










jueves, 17 de diciembre de 2015

BODEGÓN ALEJANDRO ( DONOSTIA)




Me habían hablado muy bien se Bodegón Alejandro, sé que tiene una larga historia con diferentes etapas, pero solo quiero valorar lo que vi cuando esta semana lo visite por primera vez.


Está situado en al comienzo de Fermín Calbeton, en la parte más cercana al Mercado de la Bretxa, en pleno corazón gastronómico de Donostia.


La entrada  muy discreta, un portalón da paso a unas escaleras que bajan al restaurante, en la puerta la carta y unos menús degustación, ni rastro del menú de 18+IVA que había visto en internet y que más o menos es el límite ir me he marcado para este blog.


El comedor tiene una decoración moderna, minimalista, luz indirecta y mesas sin mantel....¿porque sin mantel?


¿Qué narices tiene que ver una decoración moderna-nórdica- minimalista con no poner mantel?. Al menos para mí no es higiénico ni agradable comer en una mesa sin mantel, ni en un menú de 9 euros ni comiendo a la carta como se puede hacer en Bodegón Alejandro.


Pero si estoy hablando aquí de este local es porque la experiencia en conjunto fue muy positiva.


Para empezar, en la mesa te ponen la carta y el menú especial, ni rastro del menú de 18 euros, tras pedírmelo me lo trajeron, es corto pero suficiente para valorar el nivel de la cocina.


De primero elegí ensalada de queso de cabra y espinacas, de segundo albóndigas de cerdo ibérico con salsa de hongos y de postre Brownie de chocolate con frutos rojos.


El primer plato lo pedí porque esperaba que no fuera la " tradicional" ensalada de mezcla de lechugas y espinacas con una tajada de rulo de cabra tostado y un buen chorrearon de vinagre tipo Modena, Esperaba una sorpresa... y la tuve: una bola de mouse de queso de cabra muy cremosa rebozada con hojas de espinaca y acompañada de piñones y taquitos de gelatina de miel, el resultado: cuatro texturas diferentes, cuatro sabores distintos y un conjunto sencillo y perfecto.


El segundo plato, partiendo de que la salsa de hongos - abundante, cremosa, sabrosa- habría estado buena incluso con piedra de río, si demás acompaña a unas jugosas albóndigas de cerdo ibérico, pues el resultado está claro que por fuerza tiene que ser muy bueno, tal vez un poquito más grandes las albóndigas...


Para terminar un postre de gran nivel, tanto en la presentación como en el contenido, un helado con toques cítricos, el chocolate y la ligera acidez de los frutos rojos dan como resultado un postre ligero, fresco y elegante.


Por poco más de 20 euros un gran menú con detalles como el chupito de caldo como entrante, los petits fours que acompañaban al café o un vaso de sidra diferente...con todo esto merece la pena traerse el mantel de casa.


Ah y los de la mesa contigua se estaban poniendo finos con una alubiada con sacramentos que seguro merece la pena ser probada.

Restaurante Bodegón Alejandro
C/ Fermín Calbetón, nº 4 - 20003 Donostia · Gipuzkoa
Tel.: +34 943 427 158 Fax: +34 943 429 542
www.bodegonalejandro.com










martes, 15 de diciembre de 2015

BIDEBIETA ( MEÑAKA)



Hubo una época en que no existían las vías rápidas, ni las circunvalaciones, incluso no existían las rotondas -aunque parezca mentira las rotondas es un invento reciente-   y cuidado que ahora vienen las superrrotondas. Una época en que los viajes se medían en días y no en kilómetros y en que abundaban  los cruces de caminos, sitio ideal para  una posada - otro era la cima de los puertos de montaña-  en la que suministrar refugio y comida a los viajeros y animales que por ellas pasaba.


Esa época ya paso, pero siguen existiendo las carretera locales y sobreviven reconvertidos en restaurantes algunas de las fondas que antes abundaban. un ejemplo de ellos es URRUTXUKO ERRETEGIA en Muxika o el que hoy nos ocupa Bidebieta en Meñaka, vigilando el cruce entre Bakio y Bermeo.


En Bidebieta lo recomendable es comer a la carta, platos de la cocina vasca más tradicional donde prima la calidad del producto, que por algo está entre el mar (Armintza y Bakio) y la montaña, algo similar al ZARRABENTA  de Aulesti. Chuletas, pescado a la parrilla, cordero al horno, kokotxas, chipirones, almejas en salsa verde....Pero volviendo a día a día y centrándome en el objeto de este blog me referiré al menú del día, una opción más económica y con menos variedad pero en que también se puede reconocer la cocina que en Bidebieta se practica.


Comí alubias rojas, chipirones y arroz con leche. Las alubias muy buenas de sabor, enteras, tiernas y con el caldo lo suficientemente espeso pero sin pasarse. Los chipirones espectaculares, este es un bicho que es como el juego de las siete y media, o te pasas o no llegas, si los haces poco o demasiado quedan duros, en este caso perfectos, tiernos y con un sabor espectacular, la salsa era de toma pan y moja y eso que intente controlarme. El arroz con leche correcto tirando a bueno.


El comedor tradicional, mantel y servilletas de tela que se agradecen y el servicio rápido y eficiente, por 11,50 euros no se puede pedir mucho más.





miércoles, 9 de diciembre de 2015

EL 12 DE AJURIAGUERRA ( BILBAO)



Me podía haber puesto pedante  y parafraseando a Ricardo III en la famosa obra de  Shakespeare haber gritado: Un menú! mi reino por un menú!. Me encontraba en la zona del Ensanche bilbaíno y no me apetecía comer de pintxos ni tomarme una ración de algo, aunque hay buenos sitios para ello, que conste. Quería un menú y rápido, ni uno de 18 euros  ni otro de 10 con platos demasiado básicos. Un menú rápido, de precio razonable y con algún toque de cocina diferente a lo que puedo prepararme en casa. ¿ sería mucho pedir?


Cuando pase por delante del 12 de Ajuriaguerra y vi el menú pensé que se ajustaba como anillo al dedo con lo que hoy buscaba....


Pedí de primero risotto de setas y trigueros, de segundo jamoncitos de pollo con salsa de manzana y toque suave de curry.


La camarera me pregunto si quería el menú normal (primero + segundo + postre por 11,50) o el exprés ( una bandeja con 1/2 plato de cada y sin postre por 8,90), como tenía prisa y no me conviene comer demasiado opte por el segundo. Lo de expréss ( con dos ss)  no engañaba, al minuto la camarera me trajo el pan y el agua y al siguiente la bandeja con la comida.


El risotto estaba muy bueno, cremosito y sabroso, además de las setas y trigueros tenia tacos de jamón que le daban un toque de sabor, los trigueros muy ricos, tiernos pero no duros,  no eran de bote, estos suelen tener sabor característico y ser un poco babosos. Casi me arrepentí de no haber pedido el menú completo.


Los jamoncitos de pollo con salsa de manzana y toque suave de curry, pues exactamente lo que prometía el nombre, sin ser un plato de alta cocina siempre es más agradable que una pechuga a la plancha.


La del menú express es una formula cada vez mas practicada en muchos locales bilbaínos como BAHIA o PATXI LARROCHA:  rápido, económico y más liguero que un menú del día y además te permite elegir entre platos del menú normal con lo que el resultado es mucho más atractivo que un simple plato combinado.


 Volviendo a Ricardo III, una fábula de William J. Bennett que perfectamente puede aplicarse al mundo de la hostelería:


Por falta de un clavo se perdió una herradura,
por falta de una herradura, se perdió un caballo,
por falta de un caballo, se perdió una batalla,
por falta de una batalla, se perdió un reino,
y todo por falta de un clavo de herradura
.


Es decir: hay que aprender a cuidar las cosas pequeñas, porque aunque parezca que no, termina teniendo gran importancia… y todo por un clavo….Incluso en un menu de 8,90,  en el caso del 12 de Ajuriaguerra lo consiguen.






lunes, 7 de diciembre de 2015

AIALA ESCUELA DE HOSTELERÍA( ZARAUTZ)



Este blog no tendría sentido sin las escuelas de hostelería de Euskadi, hablar de menús del día puede resultar interesante porque además de una cocina popular de fama mundial,  nuestro país cuenta con una cultura gastronómica inigualable y una preparación de sus profesionales reconocida en todo el mundo. Las escuelas de hostelería son la cantera de la que se nutre tanto los establecimientos de alta cocina como aquellos de precios más populares y que por 12-15 euros te pueden ofrecer un menú con toques de autor, donde se entrevé que detrás hay un cocinero con una sólida formación.


Por simplificar, en Euskadi convive todavía la cocina de la amama ( abuela), tradicional y pegada a las recetas de toda la vida, para entendernos la cocina de las cuatro salsas ( roja, blanca, verde y negra) y la cocina de su nieto, más técnica, innovadora y ligera,  la mayoría de las veces sin olvidar los orígenes, aunque en algunos casos con el peligro de confundir la cocina-fusión con la cocina-confusión.


Sabiduría técnica, imaginación y una mezcla perfecta de tradición y vanguardia, modernidad y valores que han hecho de la cocina vasca no solo un bien cultural sino también una industria puntera.


Pero volviendo a las escuelas, las tenemos de todo tipo, públicas, privadas, desde el nivel de  formación profesional hasta el universitario,  promovidas por un cocinero famoso, por organizaciones profesionales o por la Iglesia Católica. Casi  todas además - esto es lo que afecta a este blog- con un comedor abierto al público en el que ofrecen menús interesantes a precios muy razonables, aunque claro, con las irregularidades propias de cocineros en formación.


Aquí hemos hablado de varias:  ESCUELA OFICIAL DE HOSTELERIA DE GALDAKAO, CEBANC en Donostia o EGIBIDE en Vitoria-Gasteiz.


Hoy hablaremos de Aiala, la escuela de hostelería de la familia Arguiñano. Cuando hablamos de una escuela en la que detrás esta  Karlos Argiñano lo que esperas es comer rico rico y con fundamento: alta cocina, más elaborada que la que practica en televisión, pero a la vez no quedarte con hambre a base de mini raciones de las que casi no puedes saborear lo que había en el plato. En el restaurante Aiala no practican la cocina celular ( al menos no lo parece) y no te encontraras con esterificaciones nitrogenadas y espumas de humo.


Afortunadamente mis expectativas se cumplieron, un menú a elegir entre 4 primeros, 4 segundos y 4 postres en el que no se nota que detrás hay unos estudiantes ( por eso no abren hasta finales de Noviembre) y si una cocina rica y con fundamento. Alta cocina que no te deja con hambre y de la que sales con una sonrisa de satisfacción.


En un amplio comedor en que por una cristalera puedes ver la cocina- en la que estaba Eva Argiñano- pude degustar Gnochis artesanos de langostinos sobre crema de marisco y su salteado, espectacular el sabor de los langostinos y la crema de marisco, liebre rellena en su salsa con arroz cremoso de setas y espuma de boniato, la liebre con un potente sabor a caza, que contrastaba con el relleno de su propio hígado, la carne tierna y jugosa, estaba tan bueno que daba pena terminar el plato, de postre degustación de postres de la casa, un surtido de pastelitos y helados acompañados por un granizado de mojito. Mi acompañante pidió gnnochis, pollo de corral guisado en salsa de Jerez con patatas asadas y hongos, se notaba por el tamaño de los muslos y la tersura de la carne que era un pollo de corral, como era de esperar rico rico, para terminar Coulant tibio de chocolate con helado de limón.


Todo con vino de la casa y café por solo 20 euros.


Escuela de Hosteleria Aiara


Urdaneta Bidea 5   (la carretera que va a Orio desde Zarautz)


Tf: 943134600 (se recomienda reservar)