martes, 24 de febrero de 2015

HOSTAL MARZO ( LODOSA)

¿ Qué se puede pedir a un menú del día?  lo principal que cocinen bien, evidente, pero también variedad en el menú, buen precio, servicio atento y eficaz, comedor agradable, bien iluminado y bien climatizado, precio razonable..... ! y servilleta de tela!, vale también eso, servilleta y mantel de tela, a ser posible de un blanco inmaculado. Todo muy razonable pero difícil de encontrar en el mismo establecimiento y más si te encuentras en una localidad que no conoces. En este caso dos opciones: tiras de móvil y mirar en internet o preguntar a alguien que pase y te de la impresión de comer bien. Yo estaba en Lodosa, tenía poco tiempo y opte por la segunda opción. Acerté, me recomendaron el Hostal Marzo.
Comi pochas ( muy ricas) y de segundo me dio al ojo el jarrete de cordero, como el menú era interminable pedí la recomendación de la camarera y ella no dudo, jarrete de cordero, un acierto, empece con  cuchillo y tenedor y acabe metiéndole mano hasta dejar el hueso reluciente.
Según me informe luego, en el hostal Marzo se puede disfrutar en temporada de las famosas verduras de la huerta de Lodosa, en invierno hay que conformarse normalmente con las conservas que  tratándose de Lodosa son toda una garantía de calidad. 
Por cierto, Lodosa, Mendavia y los pueblos de la zona están llenos de empresas de conservas- algunas muy conocidas- en que aprovisionarse de conservas de calidad y a mejor precio que en un supermercado.





martes, 17 de febrero de 2015

NEPTUNO ( VITORIA-GASTEIZ)


Me habían hablado muy bien de El Clarete, uno de los grandes exponentes de la cocina creativa en Vitoria y como tienen un menú de 20 euros me decidí a probarlo por si se merecía un sitio en este Blog, pero por desgracia estaba todo reservado, así que me dirigí al Erkiaga, muy buen menú del día por 12 euros, aunque como me ha pasado varias veces estaba cerrado, sus pintxos son famosos y se ve que los fines de semana ya hacen caja. Así que como me estaba entrando prisa por seguir con mi trabajo me dirigí al bar más próximo, el NEPTUNO.

En la entrada había una pizarra con el menú, muy variado y con platos no demasiado convencionales para ser un menú de 10,50 euros, además anunciaba ¡postres caseros!, aunque según como sea el cocinero, más que un reclamo, puede ser una advertencia, cuando no una amenaza, no fue el caso.

Lo que me esperaba se puede llamar.... comida rápida con toques de autor. Al igual que el Erkiaga tiene la cocina propia de un bar, es decir pequeña ,lo que unido a lo largo del menú hacen que esté basado en platos semipreparados que en la mayor parte de los casos se pueden ver sobre la barra. El resultado, una comida rápida, variada y divertida donde se nota el buen hacer del cocinero, por poner un pero, en invierno tienen poco sitio y es con el buen tiempo cuando despliegan la terraza frente a la iglesia de San Pedro.

Comí Lasaña a la Boloñesa, delicias de pollo de caserío y goxua casero. 

Comida precocinada pero muy rica, trato familiar (son una familia) y servicio express, por el precio que tiene una muy buena opción de menú del día en Vitoria.











martes, 3 de febrero de 2015

CASA NICOLÁS ( TOLOSA)

" Aquí se viene a comer carne", este fue el recibimiento de Pedro el hijo del mítico Nicolás Ruiz. " la duda ofende" estuvimos a punto de responder, ¿nos habrá visto cara de veganos?. " las chuletas son grandes", " mínimo de kilo" nos repetía-advertía mientras pasábamos al comedor, estuve a punto de decirle que era de Bilbao con lo que habrían quedado aclaradas todas sus dudas, pero me calle, recordando un consejo que me dio mi difunta abuela " cuando vallas fuera, si no te preguntan no digas que eres de Bilbao, no hace falta que vallas humillando a la gente". Y como lo último que quería era incomodar al gran Pedro, me deje llevar. Al ser pronto   éramos los primeros comensales, por lo que aprovechamos toda la atención que nos presto Pedro.
En primer lugar nos presento la carne ¿que tal esta? si, si esa, esa, repetí embobado. Luego nos hablo de " ella" una madura de muy buen ver, danesa, ocho años.... "le quitamos parte del hueso", " viene con dos dedos de grasa pero aquí le dejamos muy poquita , lo que os ponemos en el plato es todo para comer". Mientras ponía la chuleta a un lado de la brasa para que se fuera templando, nos fue contando ja historia de Casa Nicolás, que resumió con una frase categórica " hace 60 años aquí empezó todo" y cuando decía " todo" no se refería a su casa sino a todo lo que rodea el asado de chuletas.
La carta es escueta, mínima ¿queréis unas anchoas? se ve que le gustan. Nos decidimos por unos espárragos de Navarra y una ensalada de lechuga y cebolla para acompañar a nuestra amiga danesa. Los espárragos gruesos, grandes, se desavían al contacto con el cuchillo, no me atrevi a pedir mayonesa por no estropearlos. 
Después vino la chuleta, " os voy a cortar una esquina para que valláis comiendo y el resto lo dejo en la parrilla para que no se enfríe". Apollo el cuchillo sobre la carne y como si se tratara de un tiralíneas lo paso una vez y con la segunda ya corto la chuleta. Tierna, con sabor y en su punto, es decir poco hecha. El grosor y lo tierna que ataca permitía sin dificultad ir sacando filetes del tamaño justo.
Acabamos sin problemas con una chuleta de más de un kilo y como broche final ataque al hueso, estaba casi en éxtasis mordisqueando el hueso cuando advertí que delante tenía a Pedro que con los brazos en jarras me observaba " así así, que esto es lo mejor" me ánimo para que siguiera con el hueso.
De postre tarta de queso con helado de caramelo, la tarta, como los espárragos y la chuleta, jugosa y muy tierna.
Al final me atreví a decirle lo que llevaba pensando durante toda la comida " he comido muy bien, incluso mejor que al otro lado del río". Pedro sonrió agradecido " tu lo has dicho, no yo".








LA HUERTA VIEJA ( LAGUARDIA)

La Vieja Huerta tiene todo lo que se puede pedir a un clásico restaurante de menú del día, incluidos los camareros con camisa blanca y chalequillo negro, veamos... comedor amplio y luminoso, aparcamiento frente a la puerta, menú variado, servicio rápido, precio ajustado( 11 euros), servilleta de tela ( suelen ser de pape en otros sitios), sólo hace falta que lo que coma este bueno, que lo esta.
Comí arroz con pollo y guisado de ciervo en salsa de frambuesa. El arroz correcto tirando a bueno, en su punto, suelto, aunque a mi me gusta menos seco y más grasiento ( lo siento, lo reconozco), el ciervo muy bueno, un plato propio de carta, la carne es magra por lo que se hace necesario una buena salsa para acompañarla, esta era fuerte por el vino tinto pero con el dulzón que le aportaba la frambuesa, salsa muy bien ligada, muy ricas las patatas ... después de esto ya no me quedo sitio para el postre.